Le 6 octobre au matin je me retrouve à courir dans tous les sens (comme d´habitude) pour terminer de préparer mes affaires pour mon voyage à Tokyo. J´arrive à l´aéroport sans problème et mes bagages embarquent pour le Japon. Première escale: Frankfurt. Rien de spécial pendant ce voyage, mis à part la connaissance d´une américaine vivant à Ibiza depuis 20 ans qui décida de me parler - ça ressemblait au début plus à un monologue qu´à une conversation. Quand elle apprend que je pars pour le Japon, son visage s´illumine et elle me dit: “Ca va te changer la vie” et là elle me raconte comment fut son séjour de 4 ans en Thailande. Bon, je pars pour 3 mois, pas 4 ans, on verra… Petite photo survolant la France:

Finalement on se retrouva les 2 en train de courir pour attraper notre vol de correspondance, l´avion de Spanair étant arrivé avec 30 mn de retard. En arrivant à la porte d´embarquement je me retrouve face à mon premier Boeing 747,

et aussi à une salle remplie de japonais… il va falloir que je m´habitue !!
Un peu plus de 10 heures de vol, c´est pas mal, et il faut bouger les jambes de temps en temps. La nourriture excellente, japonaise et internationale, boissons à volonté, ce qui fait un peu oublier le siège étroit et la jambe du voisin de gauche qui envahit l´espace réservé pour MES jambes ;) Quant à mon voisin de droite, très aimable, m´expliquant comment il fallait manger les différents plats japonais, ça c´est le wasabi (wazaaaaaaa), ça c´est la sauce pour les “soba noodles”, etc. Durant tout le vol on pouvait voir sur les écrans de télévision la situation géographique de l´avion, et à vrai dire je me sentais moins rassuré pendant qu´on survolait la Sibérie (imagine être le seul survivant d´un crash en plein milieu de la Sibérie, ça te fait une belle jambe). Mais évidemment on arriva à bon port.
A Narita, on passe par le service d´immigration et là je me rends compte que je ne retrouve pas l´adresse de Hatsue, ni son numéro de télephone… Pas de panique, l´information est dans ma boite aux lettres sur internet. J´explique mon problème à un agent de l´aéroport. 2 minutes plus tard, je suis devant l´un des pc d´une employée de l´aéroport cherchant la fameuse adresse… Première démonstration de l´amabilité japonaise ;) Ensuite tout est plutôt automatique: appeler Hatsue et se donner rendez-vous à Nippori, une gare de Tokyo, changer des euros en yens, acheter un billet, prendre le train et … ne pas dormir pendant le trajet ! Une heure plus tard je rencontre enfin Hatsue avec une pancarte gigantesque et mon nom écris dessus (comme ça je ne pouvais pas la louper), très gentille également, et hop, on reprend 2 trains en suivant pour arriver finalement à destination ! Plus de 24 heures s´étaient écoulées depuis mon départ de mon appart à Madrid. Une douche et un bain chaud (ofuro), un bon repas, et une bonne sieste suivirent…
***El 6 de octubre por la mañana me encuentro corriendo por todas partes (como siempre) para terminar de preparar mis cosas para el viaje a Tokyo. Llego al aeropuerto sin problema y mis maletas salen ya para Japón. Primera escala: Frankfurt. Nada especial durante ese viaje, excepto quizás el encuentro con una americana que vivía en Marbella desde hacía 20 años y que decidió hablar conmigo - se parecía al principio más a un monologo que a una conversación. Cuando se entera que me voy a Japón, su cara se ilumina y me dice: “Esto va a cambiar tu vida” y luego me cuenta como fue su estancia de 4 años en Tailandia. Bueno, me voy para 3 meses, no 4 años, ya veremos… Pequeña foto volando encima de Francia:

Finalmente, nos encontramos los 2 corriendo para coger nuestro vuelo siguiente, el avión de Spanair había llegado con 30 mn de retraso. Llegando a la puerta de embarque, veo mi primer Boeing 747:

y también una sala llena de japoneses… tendré que acostumbrarme !!
Un poco más de 10 horas de vuelo, no esta mal, y hay que mover las piernas de vez en cuando. La comida fue muy rica, japonesa e internacional, bebidas ilimitadas, lo que hace olvidar un poco el asiento estrecho y la pierna de mi vecino de la izquierda invadiendo el espacio reservado para MIS piernas ;) Mi vecino de la derecha, muy amable, me explicaba como había que comer los distintos platos japoneses, esto es el wasabi (wazaaaaaa), esto es la salsa para los “soba noodles”, etc. Durante todo el vuelo podiamos ver en unas pantallas de televisión la situación geográfica del avión, y para decir la verdad me sentía menos seguro cuando ibamos volando encima de la Siberia (imagina ser el único superviviente de un crash en mitad de la Siberia, no te sirve para mucho). Pero evidentemente llegamos sanos y salvos a nuestro destino.
A Narita, tenemos que pasar por el servicio de inmigración y allí me doy cuenta que no consigo encontrar la dirección ni el numero de Hatsue… Que no cunda el pánico, la información esta en mis correos electrónicos en internet. Explico mi problema a un agente del aeropuerto. 2 minutos más tarde, estoy delante del pc de una empleada del aeropuerto buscando está información… Primera demostración de la amabilidad japonesa ;) Luego todo es bastante automático: llamar a Hatsue y quedar en Nippori, una estación de Tokyo, cambiar euros a yenes, comprar el billete de tren, coger el tren y… no dormirse durante el trayecto ! Una hora más tarde me encuentro finalmente con Hatsue y una pancarta gigante con mi nombre (asi no podía no verla), muy amable también, y ala, volvemos a coger 2 trenes seguidos para llegar a nuestro destino ! Más de 24 horas habían pasado desde la salida de mi piso en Madrid. Una ducha y un baño caliente (ofuro) y una buena comida siguieron…